Ariel Conti: un cineasta entre las sierras y la gran ciudad

SANTA ROSA 24 de agosto de 2020 Por Diario Tres
Entrevista de Valdir Peyceré
ARIEL
Ariel Conti

Hace unos años que Ariel vive en Buenos Aires pero su ópera-prima, “La zona elegida” fue filmada aquí, en Santa Rosa de Calamuchita y aledaños.  Además, Ariel Conti vivió por mucho tiempo en Santa Rosa, desde muy chico por lo que podemos considerarlo “nuestro” desde el punto de vista estrictamente geográfico.

Viniendo de una familia de artistas, no es raro observar que sus intereses hayan sido diversos, como la música y la orfebrería de la cual obtiene sus principales ingresos para vivir. En diálogo con TR3S, desde el porteño barrio de Caballito, esto es lo que nos cuenta de su realidad actual como cineasta y orfebre y de sus nuevos emprendimientos en el séptimo arte.

TR3S:  Como todo lo que hacemos, “La zona elegida”, lentamente, se va convirtiendo en “historia”, una buena historia de un film hecho con pocos recursos financieros pero con mucho empuje y una gran “ayudita de los amigos” como diría la canción de los Beatles; ¿esto es verdad?, ¿lo sentís así, o aún resuena mucho y tiene un largo camino a recorrer? Lo digo, porque sé que a esta altura tenés algunas otras películas planeadas (en algunos casos junto a tu pareja Camila Adaro Liloff)  y varios cortos.

Ariel Conti: Fue un trabajo bastante arduo y sacrificado que además sin la ayuda de la municipalidad, nuestras familias, comercios y amigxs no hubiera sido posible.

La parte de la realización que llevamos adelante en Santa Rosa fue muy linda, y creo que dejó un buen recuerdo a la gente y amiguxs que estuvieron involucradxs. 

Para nosotrxs de alguna manera fue, y un poco lo sigue siendo, un camino que nos va enseñando los porvenires del mundo de la realización. Son aprendizajes muy valiosos que aplicamos a todas las otras cosas que vamos produciendo. Hasta el momento dos largometrajes más y tres cortometrajes con varias colaboraciones en proyectos amigos.

 

TR3S: Contanos un poco tu procedencia, ¿dónde y cuándo te iniciaste como orfebre, como músico y más recientemente como cineasta?, que creo, son tus principales intereses como artista; ¿o hay más?

A.C.: En mi casa siempre estuvo el taller de carpintería y cincelado en metal de mi viejo, creo que desde muy chiquito ya hacía algunas cosas. Pero empecé a hacer piezas un poco más elaboradas a partir de los 16 años. Después, muy de a poco fui armando mi propio taller y aprendiendo joyería con Diego Conti (mi tío de parte de mi padre). Hoy en día seguimos laburando en joyería y repujado en metal junto a mi compañera Camila. 

Mientras armaba el taller y aprendía joyería, en Córdoba Capital, también estudiaba música en la escuela de música popular La Colmena. Con lo que ganaba del taller podía pagar algo de mis estudios que bancaban casi en su totalidad mis viejos. 

El hacer cine vino mucho después, mientras tanto realicé varios talleres relacionados a las artes plásticas y a la música. Miraba mucho cine pero esquivaba la idea de meterme a realizar, me parecía imposible poder hacer una peli.

Recién cuando me vine a Buenos Aires, más por una necesidad de socializar que el interés de hacer cine, que igual era real, me metí a estudiar en la UNA (Universidad Nacional de las Artes). Un lugar que me explotó la cabeza la verdad, lxs profesores transmitían una pasión por el cine hermosa y cada dos por tres aparecía alguna charla con realizadores consolidadxs del mundo del cine, también habían proyecciones de trabajos de alumnxs o ciclos de cortos y pelis de distintas temáticas. Igual sólo pude asistir durante un año porque enseguida me puse a producir La Zona Elegida y junto a mi trabajo no pude sostener también ir a la facultad. De todas formas, La Zona Elegida fue como una continuación de esos estudios. 

TR3S: ¿De qué  trata “La zona elegida” para quien no la vio  y en relación a su producción,  ¿cuántas personas estuvieron involucradas en su realización y los lugares dónde se filmó?  Y ¿cuánto tiempo llevó concretarla?

A.C.: La Zona Elegida es una peli que se cuenta a través de varias sub tramas. Todo focalizado en una zona de lagunas donde ocurren sucesos extraños relacionados a comportamientos alterados de perros y vivencias inexplicables de algunas personas.

Participó mucha gente, más de la que había imaginado antes de empezar. Para empezar las y los personajes son unos veintidós y en la parte realizadora seríamos otros veinte y pico. Sumando cuatro perros, tres que aparecen en imagen y uno que fue nuestro “artista” de foley.

Grabamos en Las lagunas de San Ignacio o Lagunas de Los Pozos y en Santa Rosa de Calamuchita. Y la terminamos de editar recién el año pasado, en octubre. Cabe aclarar que en Santa Rosa hicimos un pre-estreno antes, después de eso redondeamos y ajustamos algunas cosas que vimos que le hacía falta. O sea que en total habrán sido un poquito más de tres años lo que nos llevó hacerla.

TR3S:    Recientemente la revista virtual chilena  e-magazzine  te hizo una nota en la que hacés un rápido paneo sobre tu trabajo ligado al cine y ahí podemos ver uno de tus trabajos recientes, El rezo de los clones , un corto filmado también por Camila Adaro Liloff. Desde la perspectiva de alguien que viene de la fotografía (en mi caso) y que ama el cine; su contenido me pareció muy experimental y como que tiene algo de lo que se hacía en los años 50/60 en la “nouvelle – vague” de Godard o en el “cinema novo” de Glauber Rocha… eso de “una idea en la cabeza y una cámara en la mano”.  ¿Te parece o sentís que hay algo de eso? 

A.C.: Sí, por supuesto, es eso mismo. Hacía poco Cami se había comprado una handy usada y ya vieja. Y se me ocurrió, con la excusa de practicar algunas transiciones y probar algunas estéticas de sonido, un especie de ensayo con la idea de los seres clonados no desde ciencia sino desde los grupos sociales. Al tener un motivo más reflexivo, decidimos acentuarlo usando el blanco y negro y tratar el sonido dándole una resonancia más “interna”. 

 TR3S:  Me consta que tus referentes en el cine son Herzog  y Tarkovsky. Uno alemán y el otro ruso.  Tarkovsky tiene una película, “Stalker” que tiene que ver con una zona donde cayó un meteorito, un ovni o algo por el estilo… (en realidad Tarkovsky juega con cierta ambigüedad); el stalker sería un guía que lleva a curiosos y científicos a esa zona con los posibles peligros que eso implica. ¿Esa “zona”,  fue el disparador de tu “zona elegida”? 

A.C.: Stalker  me la recomendó Sabrina Moreno con quien hice una asesoría para el guión de La Zona Elegida y quien además estuvo en asistencia de dirección en el primer rodaje, pero la idea de la peli ya la tenía bastante desarrollada y escrita. Lo cierto es que la usamos de referencia para ver cómo se puede plantear desde el lenguaje audiovisual el enrarecimiento intensificado de un lugar, en el caso de la película de Tarkovsky, una zona arrasada por lo que parece ser, o lo que entiendo yo, un accidente nuclear.

El disparador real fue la misma locación, las Lagunas de San Ignacio es un lugar que siempre me despertó cierto misterio y lo que me llevó a escribir la historia.

 TR3S:  Los realizadores mencionados son los que más te gustan o influenciaron, pero si tuvieras que hablar de Latinoamérica o específicamente en nuestro país, ¿a quien mencionarías? ¿Quién crees que aporta algo especial y novedoso a nuestro cine y porqué?

A.C. El año pasado se estrenó "Muere Monstruo Muere" de Alejandro Fadel, dentro del cine nacional y de género es de lo mejor que vi hasta ahora. De hecho casi que trasciende el género y para mí ahí está lo interesante de las pelis cuando me gustan, cuando no se la puede encasillar en un género determinado. Otro director que me parece super importante dentro del cine fantástico (y cine en general) es Fernando Spiner, son de los pocos que se han animado a hacer cosas más flasheras como Adiós querida Luna o La Sonámbula. También está Subiela con Hombre mirando al sudeste, por ahí algo más sobria, evocando a La invención de Morel, de Bioy Casares. De esto último y como dato de color, te cuento que un productor que leyó el guión de La Zona Elegida me dijo que también le recordaba a este libro. (también me dijo que el guión era muy difícil de realizar! jaja)

Otro que me abrió mucho la cabeza fue Sorin con sus pelis de producción más austera donde iba laburando con personas de los mismos lugares en donde iba filmando y bueno ni hablar de todas las producciones de Leonardo Favio o Lucrecia Martel, parte que siento fundamental en el cine argentino, son autorxs que pueden acercar mucha poesía con el lenguaje audiovisual, algo en lo que era experto Tarkovsky.

En cuanto a realizaciones latinoamericanas no conozco mucho pero podría mencionar  “Cementerio General”  (Perú) de Dorian Fernández-Moris, peli de terror con una estética combinada de planos de cine más convencional con filmaciones a cámara en mano. Lina de Lima (Chile) de María José González, un musical muy original con actuaciones impecables y una fotografía buenísima. “Una Mujer Fantástica”  (Chile) de Sebastián Lelio, peli dramática muy interesante y super bien narrada y actuada. Y “Era uma vez Brasilia”  (Brasil) de Adirley Queirós… difícil de encasillar y por eso me gusta! podría decir que es algo como “realismo mágico”, pero el mágico cambiarlo por fantástico.

 TR3S:  Quería saber qué te parece este momento tan complicado para la humanidad y especialmente para las artes, como el cine, que, de alguna forma es verdad que es la síntesis de muchas otras artes como el teatro, la comedia, las artes plásticas y la fotografía… ¿Te parece que el cine podrá renacer como un ave Fénix de lo que dejó la “tierra arrasada” del neoliberalismo y de este flagelo llamado Covid 19? 

A.C.: Creo que el cine ya venía reinventándose ya que históricamente su realización siempre fue accesible para una clase super privilegiada y hoy en día se amplió bastante ese acceso. Hay pelis y cortos hechos con celular y grabador de mano. Hay festivales orientados a la realización con celulares o también orientados al formato de imagen vertical. Incluso durante la cuarentena surgieron varias producciones, sin ir más lejos junto a otro colectivo artístico pudimos realizar un corto llamado “Igual que el silencio”, ahora siendo distribuido por nuestras amigas de Tanu Distribución.

También es cierto que la asistencia en salas de cine para las producciones locales o producciones que buscan crear obra artística más que de consumo, venía extinguiéndose. Vimos algunos estrenos que no tuvieron otra opción que hacerlo de forma online y tuvieron resultados de audiencia muy buenos, posiblemente mejores de los que hubiesen tenido por salas.

En cuanto a los rodajes más tradicionales, irán surgiendo formas, como ya hicieron en Córdoba, un sistema de “anillos” que garantiza el distanciamiento social y se apuntala además con normas higiénicas. 

También puede venir bien para una mejor distribución del trabajo en la realización, ya que quizás a partir de ahora, la industria busque más alejarse de las ciudades para evitar la mayor concentración de gente.

También puede pasar que después de que se aplique la vacuna;  nos olvidemos de mejorar las cosas y volvamos a los habituales vicios consumistas y clasistas. Todo puede ser!ARIEL C

 
TR3S:  Para finalizar  quería saber un poco más de los gustos personales de Ariel Conti en otras áreas de la cultura como la literatura, las artes plásticas y quien sabe la fotografía que de una u otra forma están asociadas al cine.

A.C.; Pienso que la forma de consumir artes plásticas es muy interesante en época de redes sociales, más que todo ahora mismo, con los museos cerrados. Me suelo colgar mucho mirando trabajos de ilustradorxs, escultorxs, pintorxs, fotógrafxs y joyerxs desde instagram, cosa que se puede hacer desde el monitor de la compu de manera más cómoda. Así es que descubrí trabajos de gente “desconocida” y a artistas consagrados que no conocía como el fotógrafo Fan Ho. Claro que la experiencia de ver la obra a través de una pantalla es muy distinta a verla en vivo, se podría decir que es una experiencia escasa o devaluada, pero es cierto que en la gran mayoría de casos es eso o nada.

En cuanto a la literatura, escritores que me han gustado mucho son Liliana Bodoc, Samanta Schweblin, Roberto Artl, Haroldo Conti, Hemingway, Bradbury, Cortázar y seguro me olvido de algunx más. Hace mucho que no leo nada igual… lo último que leí es una novela muy cinematográfica, “La Noche del Oráculo” de Paul Auster

También creo que los videojuegos son un tipo de arte. Incluso si se presta atención en su realización, se puede ver que hay personas dedicadas al guión, a la propuesta estética, dibujantes, artistas 3d, directores de sonido, programadores, productores, distribuidores, etc. En muchos puntos es muy parecido al cine. Y como el cine también se fue democratizando con el avance tecnológico, desde hace algún tiempo los videojuegos  indies, hechos por equipos chicos de personas, son parte importante de la industria, y acercan propuestas artísticas muy interesantes, un buen ejemplo son los dos videojuegos de la empresa PlayDead, Limbo e Inside. Otros videojuegos indies con propuestas distintas que me llamaron la atención son Desire (Francia) un juego con una estética similar al de un cómic y una narración muy poética, The Journey (Estados Unidos), con una cadencia y ritmo extraordinarios, acompañado de una estética muy original y LSD: Dream Emulator (Japón), un juego muy raro, con dibujos básicos representa sensaciones de ensueño bastante perturbadoras, parece más un ensayo interactivo sobre el inconsciente que un juego.

 

Diario Tres

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