Crónicas de la (post)pandemia

SANTA ROSA 18 de junio de 2020 Por Diario Tres
GRAN ANGULAR
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Por Valdir Peyceré valdir cara

Las calles

No encuentro en las calles el sosiego que debería acompañar esta flexibilización tan comentada… la tensión de algunos contrasta con la displicencia de otros. En el medio hay con certeza varios tonos de “grises”, porque están los más radicales, aquellos que creen que todo esto del Covid y la pandemia son meros inventos.

¿Quién el ganador? ¿ A quien le conviene tener a 44.000.000 de habitantes debajo de su capacidad productiva y de circulación? Y en el mundo, por lo menos a un tercio de la  población también? Un misterio.

No sé en cual grupo me encuadro porque la inclinación de uno es siempre favorable a nosotros mismos, pero sé que estoy en los que se cuidan, entre aquellos que aceptan las recomendaciones del gobierno y las que tienen que ver con un cierto respeto por el otro.

También veo que no siempre se cumplen las pautas o protocolos establecidos y en los negocios vuelven a aparecer unos y otros todo el tiempo… también  (por suerte no he tenido tantos ejemplos) aquellos que no tienen a la educación como su fuerte. Gente que se adelanta con su compra para “robar” el lugar que nos pertenece sin mediar palabra, o cosas por el estilo. También noto a la mayoría de los comerciantes demasiado serios al igual que a muchos clientes.

Pienso que si no se relajan, las relaciones humanas son más difíciles en esta perspectiva de pasar por cualquier embate como éste. Un desafío donde tendría que prevalecer la solidaridad comunitaria. De cualquier forma la calle está ahí y se va llenando; de personas, de coches y de perros que corren arriba y abajo con (y sin) sus dueños. Se va llenando de conversaciones y de un cierto aunque  aun sordo bullicio. Ahora casi todos los negocios volvieron a funcionar y la perspectiva de un cierto relax está a la vuelta de la esquina. Lo mejor sigue siendo la Naturaleza. Que en este bendito Valle de Calamuchita es siempre un regalo para los ojos. No estamos a su altura con certeza. 

El comienzo de un plan

Fue un 16 de junio de 1955. Hace 65 años sucedía un hecho que enlutaría muchos hogares y dejaría una de las tantas manchas en nuestra Historia: el bombardeo a Plaza de Mayo y adyacencias por parte de algunos aviones de la marina rebelados contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. Una masacre cobarde de civiles.

Sus aviones (acabé de ver parte de un documental la otra noche)  llevaban la inscripción “Cristo Vuelve” (en realidad una “V” con una cruz adentro)… como los cruzados de antaño, estos nuevos “cruzados”  de la “tradición, familia y propiedad” volverían a matar en nombre de Cristo. Un acto inaugural e inédito de una fuerza armada que usa su armamento de guerra contra su propio pueblo: hombres, mujeres y niños indefensos asesinados. El saldo oficial fue de 309 civiles muertos. Para los insubordinados fue un fracaso porque no consiguieron su objetivo de matar a Perón y hacerse con el poder, de cualquier forma la semilla de la prepotencia oligárquica estaba instalada y acabaría triunfando en septiembre de ese año, con lo que se conoce popularmente como la “Revolución Fusiladora”… de allí para acá volverían a realizar golpes contra la institucionalidad con el altísimo costo que ya conocemos y que, infelizmente, aun está lejos de haberse saldado.

Entre  pelis, música  y pintura

Comenté hace un par de días con una amiga sobre la “velocidad que pasan las cosas ahora en la pandemia”;  de hecho los asuntos cotidianos o domésticos parece que por momento nos abruman (¿será que en este tópico nos acostumbramos a una rutina más severa que antes?).

se me ocurrió pintar, o, mejor, algunos muebles y una puertita de madera, estaban clamando a gritos por un poco de pintura!. Me incliné por el “verde inglés” que siempre queda bien y le da un toque de elegancia a todo… pero en estos casos, definirse por “la paleta” de colores  y gastar lo concerniente por  una  lata,  no acaba con la inversión,  habrá que ver si tenemos agua ras, pinceles y muy probablemente, lijas… y, ¡hasta las lijas están caras hoy en día!

Así que bueno, esta es una de mis aventuras “post-pandemia” ; pintar. En el medio (siempre me gusta esto de “en el medio”; pero, en realidad también pueden estar a un costado), están las compras del día-a-día; los planes y compromisos que tengo y que me impongo (como escribir el Gran Angular), mis perros y mis viejas y nuevas amistades que ya puedo volver a visitar aunque sea a “cuenta gotas”.

Trato de no perder el tiempo con los noticieros, en su mayoría plagados de lugares comunes ligados al Covid 19 y sus datos asustadores que vienen principalmente de los grandes centros como CABA y el conurbano bonaerense.

Trato, sí, de ver pelis en los momentos de relax y ocio generalmente con este sol de fin de otoño que cada vez se pone más temprano. También lo uso para mi otra actividad que me sigue “copando” (palabra vieja que espero se siga usando): la radio. Armar los programas, editarlos, sigue siendo una pasión y de allí se desprende el consenso que hay entre mis oyentes; que la cosa tiene calidad y es inigualable (¡déjenme que me jacte un poco!)… así que aquí estoy, zambullido en los tracks de Soda Stereo con su “Canción Animal” que cumple 30 años o de “Bicicleta” de Seru Girán que cumple 40, al igual que el excelente y algo melancólico  “Alma de Diamante” de Spinetta – Jade; por citar solo los nacionales. Nuevos cantores y bandas son un hallazgo feliz que enriquecen mi programa “La luz de la Manzana” (sábados de 20:00 a 22:00 hs en Flash FM). Programa que junto a esta columna (y por esas “casualidades”  de la vida está llegando a su edición Nº 300). Y películas vi muchas… pero esta pauta la voy a dejar para otro día. Para otra cónica de la (post) pandemia.

Diario Tres

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