SI ELLA LO HUBIERA SABIDO

SANTA ROSA 27 de abril de 2020 Por Diario Tres
Sobre el origen de Eva Duarte de Perón
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por Elisa Pardo

Narciso Binayán Carmona (1928-2008), fue un reconocido catedrático y genealogista chileno de origen armenio, que hizo grandes trabajos para desentrañar las genealogías argentinas. De sus lecturas nos llamó la atención un artículo del ilustre origen de Eva Duarte de Perón, faceta que ella misma no llegó a conocer y que le hubiese dado –sin lugar a duda alguna- una merecida revancha entre las mujeres (especialmente) de la recalcitrante oligarquía que tanto la despreciaba.

Este insólito material lo hemos leído de un volumen de nuestra Biblioteca Popular y nos pareció conveniente compartirlo con tantos lectores que aprecian los esfuerzos culturales llegados a sus manos de sencillas revistas y nada ampulosas escritoras.

La fe de bautismo de la abuela materna de Evita, Petrona Nuñez, nacida en 1872, hija de Antonio Núnez y de Paula Pregote, le dio a este estudioso la pista para seguir por el último apellido, cuyas raíces llegan hasta la misma Córdoba, nuestra Córdoba; pues por Pregote se alcanza al mismísimo don Jerónimo Luis de Cabrera. 

Doña Paula, o Pabla Pregote, pertenece a la novena generación por parte del fundador de la ciudad de Córdoba, aparecido el dato en la monumental obra del licenciado Alejandro Moyano Aliaga, Don Jerónimo Luis de Cabrera y sus descendientes, Siglos XVI, XVII y XVII. Moyano Aliaga, más el doctor Prudencio Bustos Argañaráz, Ignacio Tejerina Carreras y Roberto van Steemberghe armaron los datos que más nos interesaron.

Todo comenzó en Tulumba. En 1826 nació el bisabuelo cordobés de Evita, Antonio Nuñez, y Paula Pregote (1837/1838) en la Estancia de Santa Gertrudis. Doña Paula era hija de Bartolomé Luis Pregote, noble blanco, y de Josefa Enríquez. A su vez, Paula era nieta de Juan Rafael Pregote (1764), y de Agustina Rosa de Flores (1784). Ambos se casaron en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Tulumba en 1794. 

Los rastros de su abuela Flores –los de Paula, recordamos- nos trasladan hasta la misma ciudad maldita de Esteco, al norte de Tucumán. 

Ambos bisabuelos de Evita aparecen en el censo de 1822 como “nobles blancos”. Por otra parte, siempre en la pista de Pregote, los apellidos nos conducen a Pavía, en Lombardía, Italia, a una sexta generación de portugueses y a ser, la Abanderada de los Humildes, tataranieta de un capitán de milicia de origen sajón: de Emden, Frislandia, Baja Sajonia. 

El apellido Cabrera es uno de los más extendidos entre las familias del cono sur no sólo de nuestro país. Hay siete presidentes que descienden de él: Avellaneda, Derqui, Roca, Juárez Celman, Figueroa Alcorta y los dos Uriburu, así como las esposas de Lanusse y Lombardi, sin contar gente de muy alta importancia en Bolivia, Uruguay y Chile.

Cerramos esta reseña con un pensamiento que es crucial a la hora de entender la compleja y muy rica personalidad de Eva Duarte: vivió perseguida por el sentimiento de« bastardía». José Pablo Feimmann, el filósofo, lo explica muy bien en una de sus conferencias televisivas, pues ese concepto está presente nada menos que en Sartre.

Para los que creemos que la bastardía es una especie de errancia, de libertad con timones de autoconfianza, nos conmueve esta nota, que deja al descubierto el dolor impuesto a una mujer desde el prejuicio de una sociedad clasista, machista y misógina.

 

Diario Tres

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