Filosofía y pandemia

SANTA ROSA 01 de abril de 2020 Por Valdir Peyceré
GRAN ANGULAR
W

 You are the crown of creation
And you’ve got no place to go
[Eres la corona de la creación
y no tenés adónde ir.]

   Jefferson Airplane, 1968

                     

Todo comenzó con una fuerte declaración del filósofo esloveno Slavoj Zizéc que comparaba la instalación de la pandemia de coronavirus (Covid 19) como un golpe a lo Kill Bill (el clásico de Tarantino)  al sistema capitalista. El pensador y filósofo nacido en Liubliana un 21 de marzo de 1949 dijo lo que a muchos (y me sumo) querían oír! De hecho, los negocios, muchos rubros y sus relaciones “patrón – empleado”  tienen que ser revisados por la complicación derivada de esta pandemia. De hecho las posibilidades de un nuevo mundo, basado en otros valores parece a veces real. Así lo cree nuestro presidente, así lo creen algunas organizaciones sociales y de derechos humanos, así lo creen algunos intelectuales que marchan ideológicamente en la misma dirección de Zizék. Pero cualquier pensamiento, la mayoría de las veces,  tiene su mirada discordante. El filósofo sur coreano, autor de algunos libros con títulos interesantísimos como “La sociedad del cansancio” fue el que se puso en el otro extremo de este ring imaginario. Su nombre: Byung Chul Han , profesor, ensayista y filósofo (Seúl, 1959) quien no comparte la visión de Zizék; para él el virus no vencerá al capitalismo.

Pero vamos por partes: Zizék dice que el virus crea una nueva perspectiva de los Estados – Nación que tendrán que colocarse del lado de sus pueblos para sortear la pandemia y que el Covid 19 puede ser una buena oportunidad para deshacerse de la “tiranía del mercado”. De cualquier forma, el intelectual esloveno no es ingenuo de creer que la sola presencia de esta pandemia hará que los pueblos sean más solidarios; en este punto sucederá casi lo opuesto ya que en este momento hay un clima de “sálvese quien pueda”… de individualismo y egoísmo. El cree en un medio y largo plazo donde no quedará otra que “optar” al final del camino. Puede parecer algo presumido pero no por eso exacto que dos líderes que sostienen que o nos salvamos juntos o no se salva nadie son el Papa Francisco y Alberto Fernández. Pero es la verdad y como decía Artigas, “con la verdad ni ofendo ni temo”!. Otros líderes o referentes neoliberales, por lo menos en este caso extremo y gravísimo parecen aliados con sus pueblos; ver el caso de Emmanuel Macron en Francia y Ángela Merkel en Alemania.  

Pero volviendo a nuestra polémica filosófica; Byung Chul Han considera que Zizéc se equivoca y que la pandemia no derrotará el capitalismo, principalmente porque no es algo por sí solo tan eficiente para destruir un modelo instalado y, con todas sus carencias, aun fuerte. Considera que el Covid 19 no puede derrotar “la razón”; que al contrario, está transformando el mundo en un lugar más individualista donde los más privilegiados tienen más ventajas para combatir el virus y que los estados se aíslan de una forma que puede incentivar los falsos nacionalismos xenófobos y aun más el miedo y desprecio por el diferente.  Pero no quiere decir que Byung Chul Han sea favorable al capitalismo, sino todo lo contrario; él dice algo lógico que no podemos “dejar la Revolución a manos de un virus” que tenemos que ser nosotros HUMANOS los que derrotemos al capitalismo destructivo”  para salvar a nuestro bello planeta. En el medio de todo eso, o de estos dos aparentes polos hay muchos tonos de gris; uno de ellos es el italiano Franco “Bifo” Beraldi. Leí su “Crónica de la Psicodeflación”  ( especie de diarios del comienzo de la parte más brava de la pandemia en Italia) y, aparte de una buena pluma descubrí una apreciación del momento singular y acertada. Me remito a un artículo de la AGENCIA PACO URONDO:  El filósofo marxista autónomo, post-deleuzeano, oriundo de Bolonia, Italia, se propuso hacer una crónica diaria de su llegada a Italia luego de haber dado algunas charlas en Lisboa. Destacan las citas, acertadas, a la forma en la que trató el concepto de virus el novelista William Burroughs, los afectos y cómo las pulsiones son “desactivadas” en este contexto de pánico y control. El análisis se preocupa por contar qué pasa en Italia, qué le pasa por la cabeza y por el corazón al autor, y también se propone pensar cuáles son los límites económicos con los cuales se encuentra, en medio de ésta crisis, el modo de producción capitalista actualmente dominante: la fase de financiarización de la economía global. Bifo decide imaginar éste escenario como la posibilidad de apostar a lo colectivo.  “ Existe una divergencia en el tiempo que viene: podríamos salir de esta situación imaginando una posibilidad que hasta ayer parecía impensable: redistribución del ingreso, reducción del tiempo de trabajo. Igualdad, frugalidad, abandono del paradigma del crecimiento, inversión de energías sociales en investigación, en educación, en salud. No podemos saber cómo saldremos de la pandemia cuyas condiciones fueron creadas por el neoliberalismo, por los recortes a la salud pública, por la hiperexplotación nerviosa. Podríamos salir de ella definitivamente solos, agresivos, competitivos. Pero, por el contrario, podríamos salir de ella con un gran deseo de abrazar: solidaridad social, contacto, igualdad. El virus es la condición de un salto mental que ninguna prédica política habría podido producir. La igualdad ha vuelto al centro de la escena. Imaginémosla como el punto de partida para el tiempo que vendrá.”

28 de febrero (…)

La Tierra ha alcanzado un grado de irritación extremo, y ​​el cuerpo colectivo de la sociedad padece desde hace tiempo un estado de stress intolerable: la enfermedad se manifiesta en este punto, modestamente letal, pero devastadora en el plano social y psíquico, como una reacción de autodefensa de la Tierra y del cuerpo planetario. Para las personas más jóvenes, es solo una gripe fastidiosa.
Lo que provoca pánico es que el virus escapa a nuestro saber: no lo conoce la medicina, no lo conoce el sistema inmunitario. Y lo ignoto de repente detiene la máquina. Un virus semiótico en la psicósfera bloquea el funcionamiento abstracto de la economía, porque sustrae de ella los cuerpos. ¿Quieren verlo?

2 de Marzo (…)

El efecto del virus radica en la parálisis relacional que propaga. Hace tiempo que la economía mundial ha concluido su parábola expansiva, pero no conseguíamos aceptar la idea del estancamiento como un nuevo régimen de largo plazo. Ahora el virus semiótico nos está ayudando a la transición hacia la inmovilidad.
¿Quieren verlo?

4 de Marzo (…)

Es difícil que el organismo colectivo se recupere de este shock psicótico-viral y que la economía capitalista, ahora reducida a un estancamiento irremediable, retome su glorioso camino. Podemos hundirnos en el infierno de una detención tecno-militar de la que solo Amazon y el Pentágono tienen las llaves. O bien podemos olvidarnos de la deuda, el crédito, el dinero y la acumulación.
Lo que no ha podido hacer la voluntad política podría hacerlo la potencia mutágena del virus. Pero esta fuga debe prepararse imaginando lo posible, ahora que lo impredecible ha desgarrado el lienzo de lo inevitable.

Basta, ¿no?!  Beraldi sintetiza en estos apuntes apocalípticos lo que muchos pensamos que está aconteciendo  con el sistema de nuestra especie (biológicamente hablando) y con el sistema económico que está haciendo agua. Por eso elegí a Beraldi para dar el contrapunto de esa disputa algo extremada entre dos sistemas: capitalismo x socialismo representados por Han y Zizek.  Aquí hay una tercera posición un poco menos extrema de un marxista moderno. También vemos como los comunistas de otrora pero que tienen una política de inclusión y a favor de la Patria Grande sudamericana (Rusia) y la siempre resistente e insumisa Cuba con su legión de abnegados médicos corrieron a ayudar a la Italia devastada por el increíble virus. Es una nueva y magnífica bofetada a las derechas liberales. Es un nuevo y duro ejemplo de que algo  puede estar cambiando.

 

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