Spinetta y la poesía del rock I

SANTA ROSA 29 de enero de 2020 Por Valdir Peyceré
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  “Spinetta prueba que el acto poético en el rock es indisociable del sonido”

                                                                    Fernando García  (revista Mano, 2006)

 El 23 de enero de 1950 y el 8 de febrero de 2012 marcan el nacimiento y el fin de un polifacético artista argentino. Poeta, músico, multi instrumentista, cantor, compositor, escritor, productor y dibujante; Spinetta no se puede definir solo como músico pero es esta faceta la que perdura en la memoria colectiva; la que le va a dar forma de grande entre los grandes,  de mito y de leyenda. Si es difícil entender la música sin su nombre, es imposible cuando del rock se trata. Principalmente dentro de los límites de la República Argentina.  Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta – Jade, Spinetta y los Socios del Desierto fueron bandas – hitos de su trayectoria, donde la performance como guitarrista acompañado siempre de buenos músicos se unieron a la poesía de sus letras a veces con simplicidad lírica y otras con un qué más surrealista o rozando el meta – lenguaje. Spinetta es todo eso y quien sabe más,  porque también es la caravana de fans y seguidores que dejó entre los que el programa “La Luz de la Manzana” se encuentra. Por eso este homenaje en el que sería su 70º aniversario de nacimiento. ¡Viva Spinetta! ¡ Viva el rock nacional !.  Este fue el resumen que hice el pasado sábado para mi programa de radio. Después, como pasa en estos casos,  uno se queda pensando y considera que el “fin” al que se referían mis palabras tenían que ver con el fin físico, pero que sus canciones y sus letras, en fin, su legado, va a trascender, seguir viviendo  y convertirse casi en leyenda desde otra dimensión, que no conocemos, pero que en el caso de Luis Alberto Spinetta perdura en cada surco de un vinilo o cuando lo escuchamos en un CD o desde un pendriver  o un computador… o cualquier otro soporte que exista o que esté por ser inventado!  También cuando nos  detenemos a escuchar sus letras, a veces, como comenté, con una simplicidad austera pero con una bella cadencia lírica y otras con letras que, según creo, ni él mismo sabía a ciencia cierta a que se referían, pero que sin duda  está en la matriz de todo artista; jugar con el idioma; acercarse por todos lados a la música y ritmo de las palabras más allá de su significado. En esta nota me voy a referir a sus letras, a la vertiente de Luis Alberto Spinetta como compositor y, en definitiva, como poeta del rock…. Igual vamos a algunos datos de su biografía que no pueden pasarse por alto. Sabemos que “el flaco” nace en Nuñez, muy próximo al Bajo Belgrano y a algunas cuadras de la cancha de River y es de allí que Luis Alberto va a comenzar a ser un hincha del  equipo de la banda; referencia que va a aparecer en el tema “El anillo del Capitán Beto” de Invisible. Todos los 23 de enero, la fecha de su nacimiento, será decretado el Día Nacional del Músico. Almendra, su primer  banda.  va a dar algunos recitales antes de lanzar al mercado el “Almendra” con la cara del payaso. El 6 de junio de 1969 estrena en el Teatro Coliseo la canción “Muchacha (ojos de papel)” tema que expone los sentimientos de Luis Alberto Spinetta sobre Cristina Bustamante, su musa y primer gran amor. El 15 de enero de 1970, aparece su álbum homónimo.

Analizando algo de sus letras vemos como pasa de un lirismo más o menos “puntual” con comienzo, medio y fin a temas más oníricos, llenos de referencias surrealistas  y simbólicas. Tal vez la más simple sea “Laura va” por esa noción del comienzo – medio y fin que otras canciones no tienen: Ana no Duerme, aunque también bastante fácil de entender a la luz de lo que una niña puede y quiere en relación a su noche y día (algo parecida a Plegaria para un niño dormido) . no pasa lo mismo con temas como Figuración y A estos hombres tristes; dos de mis temas predilectos junto con Color Humano; solo que éste tiene su gran virtud por la belleza musical; la fuerza instrumental de un excelente rock progresivo que por el lado de su letra. Voy a usar dos temas, en dos entregas (I y II) , uno “viejo” de la época de Almendra I (1969) y otro más actual para mostrar diferencias; diferencias que no tienen que ver con valoración y sí con “mundos diferentes” , códigos poéticos diversos, dentro del gran repertorio spinettiano. 

Plegaria para un niño dormido (Almendra I, 1969) 

El 6º track del lado B del disco es una balada melancólica y dulce que según el propio Luis Alberto Spinetta tiene a un niño pobre como protagonista…”en cierta forma es un tema contestatario, hay una crítica a la sociedad y a la injusticia del mundo (…)”.  Aunque aparece como fecha de edición el año de 1969, cuando fue grabado el álbum, el tema se remonta a 1965, cuando Spinetta tenía solo 15 años y es una de sus primeras letras poéticas musicalizadas  junto con Barro tal vez. Vamos a una parte de la letra y a una comparación que se me ocurre con el poema de Miguel Hernández interpretado por Joan Manuel Serrat, Nanas de la cebolla:

Se ríe el niño dormido
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará

Que nadie, nadie, despierte al niño
Déjenlo que siga soñando felicidad
Destruyendo trapos de lustrar
Alejándose de la maldad

Se ríe el niño dormido
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará.

 

En cierta forma en la estrofa en negrito lo que comprobamos es que el autor le pide al niño que no se despierte; que no se despierte a ese mundo corrompido, injusto, vulgar … que para qué… mejor que siga durmiendo en su mundo que seguro ha de ser mejor. Imposible no compararlo con estos versos de Nanas de la Cebolla en que Miguel Hernández le pide a su hijo que haga lo mismo, con el agregado, claro, de que el niño despertaría a la realidad de la Guerra Civil Española:

Desperté de ser niño:

nunca despiertes.

Triste llevo la boca:

ríete siempre.

Siempre en la cuna

defendiendo la risa

pluma por pluma.

Tu risa me hace libre,

me pone alas.

Soledades me quita,

cárcel me arranca.

Aunque el “despertar” del niño de Miguel (su hijo) tiene una trascendencia cósmica y etaria ya que se trata del despertar de ser niño es imposible no hacer una analogía con el despertar – despertar de la balada de Spinetta. Que se me haya ocurrido esta comparación con Hernández; uno de los más grandes poetas españoles no es poco elogio para el flaco. Las metáforas cargadas de melancolía y belleza hacen el resto en este ejemplo primerizo al que podemos encontrar en muchas de sus composiciones futuras. Ya escribí casi 1200 palabras así que aunque pocas veces uso este expediente digo como en aquellas viejas series televisivas: continuará…! 

   

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