Desarrollan una prótesis económica para personas con amputación que responde a impulsos musculares

PROVINCIA01/10/2026Diario TresDiario Tres

Un equipo de la UNC combinó impresión 3D, electrónica de código abierto y sensores bioeléctricos para crear una mano protésica personalizable. Distinguido en UNC Innova 2026, el proyecto busca ampliar el acceso a este tipo de tecnología con costos más bajos y producción localprotesis-1920-1920x944-c-default

La falta de una mano o un brazo implica mucho más que la pérdida de una función física. Impacta directamente en la autonomía, las actividades cotidianas y la relación de una persona con su propio cuerpo.

Ante esta realidad, un grupo de estudiantes, investigadores e investigadoras de la Universidad Nacional de Córdoba desarrolla una prótesis mioeléctrica de miembro superior que busca acercar una tecnología habitualmente costosa a un mayor número de usuarios.

El proyecto es liderado por Antonio Jesús Pereira Petruele, estudiante de Ingeniería Biomédica y técnico en Informática, junto con Andrés Benjamín Gutiérrez (coordinador) y otros integrantes de un equipo interdisciplinario.

La propuesta parte de un problema concreto: en Argentina y América latina obtener una prótesis mioeléctrica puede resultar económicamente inalcanzable. Estos dispositivos comerciales tienen valores que oscilan entre los 8.000 y los 60.000 dólares.

Frente a esa barrera, las alternativas disponibles suelen ser prótesis mecánicas accionadas por cables o dispositivos principalmente estéticos, con menor prestación funcional.

Con las señales del cuerpo

A diferencia de una prótesis mecánica tradicional, el dispositivo utiliza las señales eléctricas que producen los músculos del miembro residual, es decir, la porción del brazo que se conserva tras una amputación o por una condición congénita.

Sensores colocados sobre el muñón captan esas señales y las envían a un microcontrolador Arduino, que funciona como el “cerebro” del sistema y las transforma en órdenes para mover la mano artificial.

Pereira Petruele lo explica con una comparación sencilla: “El sensor de electromiografía es un amplificador de señales musculares. Es como si colocáramos un micrófono pegado al músculo para captar sus impulsos”. A partir de esa información, el sistema puede decidir cuándo abrir o cerrar la mano.

La estrategia apunta a reducir uno de los problemas recurrentes en el uso cotidiano de algunas prótesis: la fatiga.

El futuro ingeniero biomédico cuenta que, a partir de conversaciones con personas que sufrieron una amputación, conocieron casos de usuarios que abandonaron sus dispositivos por la incomodidad de las correas, el peso o el esfuerzo exigido. “La intención con esta prótesis es evitar justamente los motivos por los cuales la gente deja de usarlas”, apunta Pereira Petruele.

Diseño accesible y personalizado

La personalización es otro de los ejes del proyecto. La estructura de la mano se fabrica mediante impresión 3D y puede utilizar materiales plásticos como PLA y PETG.

Para lograr un encaje perfecto, la parte de la prótesis que se acopla al cuerpo se ajusta a la medida de cada usuario mediante dos métodos, según los recursos disponibles: escaneo tridimensional (imagen digital) o férulas termoformables, elaboradas con un material moldeable que se ablanda con el calor para darle forma directamente sobre la zona del cuerpo.

La posibilidad de adaptar la prótesis también contempla las preferencias de quien va a utilizarla. Pereira Petruele plantea que una persona puede querer que la extremidad artificial tenga una apariencia tecnológica y visible, mientras que otra puede optar por un tono similar al de su piel. La impresión 3D permite introducir modificaciones sin tener que rehacer todo el dispositivo.

Ahora el desafío es convertir el prototipo en una solución que pueda ser utilizada de manera segura, confortable y sostenida en el tiempo. Detrás de esa meta hay una idea central: que la tecnología desarrollada desde la universidad pública pueda responder a problemas concretos y que el acceso a una herramienta capaz de recuperar autonomía no quede limitado por su precio o por la necesidad de recurrir a soluciones importadas.

IMG_5271_OPT (1)

Equipo de trabajo

Ingeniería Biomédica. Líder del proyecto: Antonio Jesús Pereira Petruele. |Coordinador: Andrés Benjamín Gutiérrez. |Ayudantes: Bárbara Carrizo, Milagros Vásquez, Benja Spina Bigotto, Zoé Julieta de Lourdes Quiroz, y Juan Cruz Paniagua. | Voluntarios: Agustín Balmaceda, María Sofía García, Jeremías Irusta, Mel Isel Matiello Arnedo y Rocío Perroni.

Ingeniería electrónica |Voluntario: Eduardo Fontana.

Diseño industrial | Voluntarias: María Micaela Pacheco y Jazmín Soto.