Calamuchita, entre el abandono nacional y el auxilio provincial
Diario Tres
Obras paralizadas, municipios sin financiamiento nacional y cada vez más intendentes admitiendo públicamente que la única ayuda económica que reciben llega desde Córdoba. Ese es el escenario que empieza a consolidarse en Calamuchita a un año y medio de la llegada de Javier Milei al poder. Lo que hasta hace algunos meses se comentaba en voz baja, hoy ya se expresa abiertamente en radios, entrevistas y actos oficiales: para los gobiernos locales del valle, la Nación desapareció del territorio y el único sostén político, económico y social es la gestión provincial encabezada por Martín Llaryora.
Las declaraciones ya no son aisladas. Se repiten en radios, entrevistas y medios regionales. El mensaje es prácticamente unánime: hoy la única asistencia concreta que reciben los municipios en materia de obras, infraestructura y contención social proviene del Gobierno de Córdoba. Desde la Nación, aseguran, no llega absolutamente nada.
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el del intendente de Villa Rumipal y presidente de la Comunidad Regional Calamuchita, Julio Gantus, quien en declaraciones a la emisora radial 97.7 La Señal FM de Santa Rosa de Calamuchita resumió el escenario actual con una frase demoledora:
“La única puerta abierta es la Provincia”.
La frase no pasó desapercibida porque refleja exactamente lo que atraviesan hoy la mayoría de las localidades del valle: gestiones frenadas, programas paralizados y obras abandonadas desde la llegada de La Libertad Avanza al poder.
Durante años, gran parte de la infraestructura de Calamuchita dependió de fondos nacionales. Viviendas, pavimento, saneamiento, redes de agua, turismo social y urbanización se realizaban mediante programas financiados por Nación. Todo eso se detuvo abruptamente.
El caso de Embalse es probablemente el ejemplo más fuerte. Las obras en la histórica Unidad Turística quedaron prácticamente paralizadas y trabajadores fueron suspendidos por falta de financiamiento nacional. Los recursos dejaron de enviarse y los proyectos quedaron a mitad de camino. La escena se replica en distintas localidades del departamento con obras inconclusas o directamente abandonadas.
Mientras tanto, la Provincia intenta ocupar el vacío. En los últimos meses, Córdoba anunció inversiones millonarias para redes de agua, infraestructura energética y asistencia a municipios del valle. Y eso también empezó a generar un fuerte reordenamiento político en Calamuchita.
Incluso intendentes y jefes comunales que llegaron al poder acompañando el fenómeno político de La Libertad Avanza hoy juegan políticamente alineados con la Provincia. La razón es simple: el Gobierno nacional les soltó la mano. Sin fondos, sin obra pública y sin asistencia, muchos dirigentes locales encontraron en Córdoba el único respaldo económico y político para sostener sus gestiones.
La realidad terminó imponiéndose sobre el discurso. Porque más allá de las diferencias partidarias, los municipios necesitan recursos para mantener servicios básicos, asistir socialmente a vecinos golpeados por la crisis y continuar obras esenciales para el desarrollo de cada pueblo.
En Calamuchita, cada vez más intendentes empiezan a decir en voz alta lo que hasta hace poco comentaban en privado: Nación desapareció del territorio. Y mientras el Gobierno de Milei profundiza el ajuste, el único Estado que sigue presente en el valle es el provincial.




